Un’aura amorosa, Così fan tutte, ópera en dos actos de Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart

Ópera en dos actos. Così fan tutte

Libreto    original, en italiano clásico, de Lorenzo da Ponte

Un’aura amorosa
Del nostro tesoro
Un dolce ristoro
Al cor porgeru00e0;

Al cor che, nudrito
Da speme, da amore,
Di un’esca migliore
Bisogno non ha.

Cosi Fan Tutte  (Así hacen todas).

Un aire amoroso de nuestro tesoro
dulce descanso al corazón traerá.
Al corazón que,
alimentado con esperanzas
por el amor,
no necesita ningún estímulo mejor.
 
Mi opinión sobre esta ópera coincide con la de Wagner (solo en cuanto a esta ópera) : “pobre producto italiano con la poderosa y sublime música de Mozart”.
 
 Intérprete :  JUAN  DIEGO  FLOREZ  
 
 
 
Intérprete:  ALFREDO  KRAUS
 
 
Intérprete:  LUCIANO  PAVAROTTI
 
 
 
 
 Texto de la web:  foPersonajes principales

Fiordiligi. Soprano de enorme exigencia. Una lírica con gran facilidad en la zona grave, en la que debe moverse con un altísimo sentido del drama. Se exige a una cantante de versatilidad y elasticidad sonoras. Rol extremadamente musical, pero al mismo tiempo exigente en la fuerza y la resistencia físicas. Su tesitura va desde el La2 hasta el Do5.Dorabella, su hermana. Mezzo con coloratura. El personaje resulta sicológicamente  más “débil”, coqueta y femenina que Fiordiligi. Si esta representa la parte “masculina” de la mujer,  Dorabella es “un encanto, o sea, “odiosamente” femenina. Tesitura: desde el La2 hasta el Sib4.Ferrando. El amor de Fiordiligi. Un típico tenor ligero. Endeble sicológicamente, pero muy musical. Tesitura: del Re2 hasta el Sib3.Guglielmo. El “guapo” de la historia, muy masculino, el amor de Dorabella. Amigo de Ferrando, como él, otro bobón. Barítono con agilidad. Su tesitura abarca desde el La hasta el Fa3.

Despina. La criada de las chicas. Una ligera que ha de mostrar importantes dotes histriónicas. Es el complemento del gran urdidor, el viejo Don Alfonso. Ha de llegar hasta el Si4.

Don Alfonso. Amigo de sus amigos. Astuto. Listo. Algo filósofo. Es el verdadero protagonista de la obra, quien organiza el juego. ¿Un bajo bufo? Más bien un bajo mozartiano: no es aconsejable para Don Alfonso un histrión; más bien, un buen actor. La tesitura de su rol se desarrolla entre el La y el Mi3.

La trama

Muy simple, en apariencia. Don Alfonso apuesta con Ferrando y Guglielmo que sus amadas Fiordiligi y Dorabella les pueden traicionar en menos de 24 horas: al desaparecer aquellos, aun momentáneamente y por una causa de fuerza mayor, serán rapidísimamente sustituidos en los corazones de sus amadas por… ellos mismos, disfrazados. Don Alfonso lo organiza. Los chicos han sido llamados a la guerra, la gloria militar les espera. Y la criada Despina entra en el juego ideado por el viejo, propiciando las situaciones adecuadas para que los propios Ferrando y Guglielmo, bajo otra personalidad, conquisten a las desconsoladas con inusitada facilidad. Evidentemente, ellas sucumben; palmaria y rápidamente se demuestra que la carne (y la femenina, más) es débil. Y aunque la reconciliación de las parejas tras la farsa se hace necesaria para que el final sea feliz, el mensaje último, que Don Alfonso remacha por si a alguien le quedara alguna duda, no puede ser más desolador: el amor es un juego entre engaños y desengaños ante el que hay que estar preparados. Y, a ser posible, prevenidos.

Historia

Così fan tutte o La scuola degli amanti es una obra de atrevido mensaje. Circuló el rumor de que fue el propio emperador quien la impuso a compositor y libretista, pero hoy se sabe que esa historia es falsa, probablemente un producto de la calenturienta (e interesada) mente de algún historiador de poca monta. Extraña, en todo caso, cómo unas  personalidades como las de Mozart y Da Ponte pudieron enzarzarse con un tema tan escabroso y, a la postre, exento de moral. O no.

Così fan tutte es una obra de crisis, debido a las estrecheces económicas de la corte; Mozart la tuvo que encargar a su libretista sin apenas medios. Algún musicólogo ha creído ver en ello la amargura y amoralidad de los textos de la pieza, lo que al menos es discutible: la sencillez (incluso precariedad) no tiene por qué conducir al descreimiento y tremendo escepticismo que respira esta comedia, una historia en la que, en materia amorosa, nadie se toma nada en serio.

Da Ponte y Mozart concibieron el cruel juego del argumento en una línea teatral pura, con muy poco aparato; sin más elementos dramáticos que la palabra cantada de sus personajes y los sublimes discursos sonoros de la orquesta acompañante; un compendio explicativo desde lo abstracto del tremebundo montaje sicológico erigido alrededor de las parejas por el tramposo y asistémico Don Alfonso, ya ha quedado dicho antes, el autentico protagonista de la trama. Y lo hicieron de forma tan sobria y reconcentrada, que llamar al resultado comedia de situación es casi un insulto. Más bien habría que referirse a una maligna indagación acerca del mundo más secreto e inaceptable socialmente del ser humano, es decir al más individualista, a su yo más sincero, irreprimible y auténtico, su “yo” amoroso. Y más: de tan sincero, a su más natural predisposición a la poligamia y la poliandria. Lo que traducido al lenguaje de la época significa: a la dulce infidelidad conyugal.

Las versiones discográficas

  • Schwarzkopf, Ludwig, Steffek, Kraus, Taddei, Berry. Coro y Orquesta Philharmonia/Karl Böhm. Emi, 7693302. 3 CDs.
  • Roschmann, Kammerloher, Müller-Brachmann, Güra, Bruera, Trekel. Staatskapelle Berlín / Daniel Barenboim. EuroArts. DVD, 2052238.
  • Caballé, Baker, Cotrubas, Gedda, Ganzarolli, Van Allan. Coro y Orquesta de la Royal Opera House /Colin Davis. Philips, 4166332. 3 CDs.

 

 
 
 
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